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Los insectos se caracterizan por tener una vida corta. Algunos incluso viven solamente unas horas, sin embargo, hay un insecto que es capaz de vivir alrededor de los 50 años, por extraño que parezca. Este es el caso de la termita reina, que se ha demostrado que es el insecto más longevo que existe en la actualidad.

No todas las termitas viven lo mismo. Por su parte, las termitas obreras pueden llegar a vivir alrededor de dos años. Aunque es cierto que para un insecto es una esperanza de vida considerable, dista mucho de la de la termita reina. Mientras que la primera se dedicará en exclusiva a conseguir alimento para alimentar no solo al resto del termitero, sino también a la termita reina, la segunda tan solo tendrá que preocuparse por comer y seguir procreando. 

Así pues, el termitero no acabará muriendo en un corto de periodo de tiempo, o porque se eliminen a unas cuantas termitas obreras o soldado, ya que la termita reina no dejará de procrear en el tiempo que se mantenga con vida. Además, en caso de morir la reina, otra casta de termitas, conocidas como de reemplazo o neoténicos, que desarrollarán aparato reproductor para hacerse cargo del termitero. 

Es por eso que la mejor solución para acabar con las termitas y terminar con las molestias que suponen, es atacar a la raiz del problema y esto se consigue a través de las obreras que alimentan al resto del termitero. ANDASUR TERMIT SYSTEM consiste en la colocación de cebos, compuestos por diflubenzurón (inhibidor de quitina), al alcance de las termitas obreras que lo consumen sin notar nada extraño. Estas distribuyen el mismo cebo entre la población del termitero y se van alimentando de él. Este, al no tener un efecto tóxico inminente, no resulta sospechoso. El efecto de este compuesto se basa en impedir que las termitas se sigan desarrollando en el proceso de la muda del exoesqueleto por lo que mueren. 

En el caso de la termita reina, esta lo consume a través de las termitas obreras, afectando a los huevos que empieza a producir. El inhibidor de quitina no permite el correcto desarrollo de las nuevas termitas y la regeneración del termitero empieza a descender. Por último, al morir las termitas que alimentan a la reina, esta termina muriendo por inanición. Acabando así de forma definitiva con el termitero y, por tanto, con el problema con las termitas. 

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